DISCÍPULO DE BKS IYENGAR, ARUN HS:


En medio de la nostalgia por el pasado y el vértigo del futuro en los que a veces vivimos, la simpleza de situarse en el presente puede parecer una tarea de iluminados y hablar de eso puede sonar a cháchara seudoespiritual. Pero cuando aquello puede sentirse y experimentarse desde lo concreto, algo cambia. Es sutil, pero real. Y la práctica del yoga nos regala esa conexión instantánea con nosotros mismos. Sobre esto y más conversamos con el profesor Indio Arun HS (62), quien acaba de dictar un taller en YogaStudio de Viña del Mar.

Hace más de diez años Arun viaja a Sudamérica y Estados Unidos para transmitir lo que sabe del método desarrollado por Iyengar, de quien lo aprendió directamente. Su gran inspiración es dar a cada estudiante lo que necesita de acuerdo a sus necesidades y allí centra todo su trabajo experimental. Con ese espíritu, cada año deja Prashant Yogashraya su escuela en Bangalore, al sur de India, y con un particular sentido del humor se dispone a entregar lo que sabe. La precisión y las correcciones milimétricas, aun cuando tenga cien alumnos en la sala, como sucedió en sus clases de Santiago, son parte de su estilo.

En Viña, sus clases partieron todas con una pequeña historia que transmitía el ánimo de lo que iba a enseñar, generando un ambiente propicio para la práctica. La exactitud de sus ajustes era ineludible y el tiempo de permanencia exigido en cada postura, provocaba la intensidad y profundidad que hacían temblar el cuerpo en busca de la resistencia. Entonces el presente se podía palpar y la conexión con uno afloraba; de pronto, la mente cesaba de divagar.

En Chile vemos que, muchas veces, paradójicamente, el yoga gira más en torno al ego que sobre el yo del que tú hablas, el “self” ¿Qué piensas al respecto?

-Todos tienen ego, sin ego tu no sobrevives, incuso un niño pequeño tiene ego, pero un gran ego a veces puede perturbar tu salud, como la hipertensión por ejemplo, porque el ego te perturba…entonces hay que tratarlo… hay posturas que ayudan a moderar el ego, no en un sentido físico o mecánico, tiene que ver con las emociones, las asanas (posturas) de yoga ayudan a reducir el ego.

Si tú haces muchas extensiones hacia atrás es como tener más ego, siempre mostrándote como un artista. A pesar de que parecen muy físicas, las asanas trabajan más en la mente que en el cuerpo.

Por ejemplo todas las asanas y arcos hacia atrás te llevan hacia el pasado, por eso a mucha gente no le gusta hacerlas porque el pasado a veces no es tan confortable. De la misma forma, las flexiones hacia delante te llevan al futuro, por ejemplo las personas con depresión no se sienten con ganas de hacer la flexión hacia delante porque los proyecta hacia el futuro. Y con las torsiones estás en el presente pero muchas veces no quieres estar en el presente.

Escapamos del presente…

-Si le das un acercamiento no tan físico si no más bien psicológico a las  asanas, eso te va a dar un entendimiento importante. Por eso es el yoga es interesante, comparado con otras actividades, es más un estudio de la conciencia. Lo que pasa es que no lo ves así en Chile, porque nos limitamos a nosotros mismos.

¿Y qué ves acá cuando vienes a dar clases? Porque has estado muchas veces en Chile ¿Qué llama tu atención?

-Lo que me hace feliz es ver personas que hace 10 años que siguen practicando y no han dejado de hacerlo. Algunos se frustran porque pareciera que no progresaran. También he visto que algunos se han puesto muy comerciales, otros se limitan a ver el yoga como una actividad física, pero hay personas que sí han comprendido lo que son las asanas y han aprendido seriamente, entendiendo que no se trata solo de mover piernas y brazos.

-En tus clases planteas que el yoga es una cosa y el ejercicio físico otra, ¿puedes ahondar en ese punto?

El yoga y las asanas no son ejercicios. Se trata de la retención de la postura por mucho tiempo, pero muchas veces no se hace así, se hace rápido, no se varía, entonces se puede comparar, por ejemplo, con comer siempre lo mismo con la misma preparación. Incluso en un nivel físico se requiere una variación. Los ejercicios, en general, son hechos a la rápida y por eso hay tanto deterioro en el cuerpo. La asana, cuando se mantiene lo suficiente, actúa sobre los órganos –riñones, hígado, pulmones, etc- y te conduce a la meditación, es la forma de ir a la meditación, no es sólo salud física, por eso hay que practicarla con máxima conciencia y mantener tiempo la postura.

¿Qué es la meditación para ti?

–Es un estado de conciencia, un estado de la mente, no puedes enseñar la meditación, la meditación no puede hacerse, tiene que suceder. Las asanas y el pranayama lo puedes lograr, asana es hacer y pranayama es distribuir la energía, pero la meditación tiene que suceder. En los pasos del yoga la meditación viene después de los asanas y el pranayama. No se puede manipular la meditación, se puede preparar. Es otro nivel del entendimiento, es ir hacia adentro. Incluso lo puedes hacer escuchando una buena música y nada más que eso, y ya estás yendo hacia adentro, como un científico que sólo se concentra en un objeto, en un tema. Hay que practicar primero y tener paciencia.

Algunas personas creen que el yoga es individualista porque no trabaja en lo colectivo ¿Cómo crees que el yoga puede hacer una diferencia en nuestra sociedad para no ser individualistas?

-Eso es verdad, el yoga lo puedes practicar solo cuando ya conoces las asanas. En un grupo tu aprendes de una forma distinta, se debe practicar de acuerdo a tu propia condición física y no en relación a lo que hace el resto, por ejemplo si tienes una condición más ácida, las torsiones acrecientan esa condición, por eso es importante según tu condición de salud encontrar tus asanas, la secuencia es importante y es recomendable, luego de un par de años, practicar solo, porque tu sabes mejor que el profesor tu estado. El profesor hace una clase genérica, no específica para cada estudiante. Si tienes dolor de rodillas, de cuello, etc, tu sabes lo que puedes practicar. las clases son para quienes no conocen las posturas, cuando ya las conoces debes practicar solo. Es importante ser estudiante y no cliente. La relación profesor estudiante es fundamental.

¿Entonces tú recomiendas practicar por uno mismo?

-Si conoces las ásanas ya puedes practicar por ti mismo, ya sabrás qué hacer. A una clase tienes que ir como un estudiante, no como un comprador o cliente, si vas así el profesor se convierte en un algo. No puedes obtener nada de él siendo cliente. Sí es importante asistir a clases, es recomendable acudir a los estudios de yoga. Por eso le llama el profesor al estudiante, estudiante y no cliente.

¿Cómo el yoga puede insertarse más en la comunidad?

-Pues, necesitamos más profesores que practiquen yoga, no sólo ejercicio. Así podemos entender los valores sociales que son importantes y no caer en el juego del vendedor-cliente. no se trata sólo de practicar asanas, hay que estudiar, hay valores como la amistad, la compasión, el sentirse feliz todo el tiempo. Si haces buenas acciones o si eres un buen profesor no necesitas estar esperando que la gente vaya a tu lugar o le de me gusta a tu página de Facebook. Porque si eres una persona correcta, que hace bien sus acciones, todo te va a llegar. En ese sentido, faltan ese tipo de profesores quizás en la comunidad de yoga que a través de ellos se podrían rescatar esos valores esenciales para vivir en comunidad que el profesor le podría dar a los alumnos.

Tú eres considerado un gran maestro del método Iyengar, ¿qué más te gustaría aprender acerca de este y qué más te gustaría enseñar a partir de este método?

-Es una pregunta interesante, lo que practico lo enseño, no soy un maestro.

Pero eres considerado un maestro, aunque no creas que lo eres…

-No puedo decir nada sobre eso… (risas) pero sé lo que soy, soy un practicante de la tradición de BKS Iyengar. Cada profesor toma algo de esa enseñanza y la transmite a su manera; tienes que vivir, no solo practicar y eso va transformando la práctica, el yoga se nutre de la vida también. Entonces, lo que enseño no lo sé, lo que no enseño, sí lo sé. Enseñar es, como un ejemplo, no como un maestro, sino un individuo normal que sabe un poco del tema que practica, enseña y comparte. Yo enseño en India, acá sólo comparto mi práctica. Lo que sé, lo practico, lo que practico, lo enseño. No hay que limitar la práctica del yoga al ejercicio físico, hay que usar las asanas como herramientas para entenderte a ti mismo. El yoga no es para quemar calorías, es para quemar la locura en la vida.

Por Hilda Pabst